El primer eslabón en un proceso de modificación de conducta siempre es la “entrevista preliminar”, a través de la cual se definen las conductas a modificar, evaluando la dimensión del problema y analizando diversos aspectos relevantes para el diseño del tratamiento. Te ayudamos a corregir los problemas de conducta y comportamiento no deseado en tu perro como:

Hiperactividad. La conducta indeseable más generalizada en cachorros y perros jóvenes. Una educación mal orientada origina, un exceso de actividad que resulta molesto e incómodo para los dueños. Las manifestaciones más comunes en un perro hiperactivo son:

- La excitación frecuente.
- La dificultad generalizada en el control de su conducta.
- Los saltos bruscos como modo habitual de interacción con las personas.
- La presentación frecuente de conductas activas demandantes como saltar, ladrar, rascar o robar objetos, con el fin de acceder a determinados beneficios, como recibir atención, caricias, comida, juego, libertad o el permiso de pasaje de un sector a otro de la casa.

Comportamiento destructivo. Puede manifestarse ante la presencia o ausencia del dueño. El perro destruye objetos al quedar solo. Suele presentarse mayormente en perros activos o en perros que se encuentran en ambientes que les ofrecen una serie de “diversiones” por debajo de sus “expectativas”.

Hábito sanitario indeseable. Implica utilizar lugares que no son los que desea su dueño, para realizar sus necesidades fisiológicas.

(Des) Obediencia. En la mayoría de los casos, es parcial, es decir, a veces se presenta y a veces no. En general, aumenta su probabilidad en la medida en que el perro se encuentra estimulado, al momento de recibir el comando, por situaciones que le resultan más atractivas que obedecer (ver otras personas, ver otros perros, estímulos externos como ruido, etc.)

Ansiedad por separación. Se presenta cuando el perro se queda solo. Las manifestaciones más comunes de esta dificultad para quedarse solo, suelen ser el ladrido excesivo y la destrucción de objetos. En muchos casos, los perros dejan de comer, producto de la desregulación emocional que se presenta y mantiene, hasta tanto su dueño vuelva.

Miedo. Es una respuesta de autoprotección ante situaciones que se procesan como peligrosas o perjudiciales. Se incluye en la categoría de conductas que requieren tratamiento, ante estímulos que no representan un peligro para el animal y, cuando se observa un deterioro de la calidad de vida del perro, consecuencia de las actividades o situaciones que éste evita. En general, suele expresarse con inmovilidad, enfrentamiento o huida. Pueden observarse otras manifestaciones como jadeo y salivación excesivos, ir de un lado a otro, esconderse, temblar y falta de apetito. Dentro de los desencadenantes más comunes encontramos los ruidos intensos, paseos por la calle, cambios de ambiente, personas desconocidas, otros perros, otras especies y estímulos novedosos en general.

Agresividad. Si bien es una conducta poco frecuente, cobra suma importancia por el peligro que genera. La conducta agresiva se presenta en diversos grados que incluyen tanto vocalizaciones (gruñidos, ladridos), como piloerección, leve elevación del labio superior, mirada transversal mostrando los dientes, elevación de la postura corporal, ataque y mordida. Si bien hasta el más mínimo grado de agresión representa un riesgo potencial, la frecuencia, intensidad y duración de la conducta agresiva, como las variables ambientales que aumentan su probabilidad de ocurrencia serán determinantes para evaluar su nivel de peligrosidad y el tipo de tratamiento.

Desórdenes compulsivos. Es una conducta indeseable que rara vez se observa en condiciones domésticas adecuadas y cobra importancia cuando su frecuencia, intensidad o duración deteriora la calidad de vida del perro. Estas alteraciones comprenden la destrucción de objetos, plantas, muebles y elementos de la casa, hacer hoyos, hiperactividad, persecución de la cola, giros , conducta de ir y venir, mirada fija hacia una sombra, lamido y acicalamiento excesivo,  cazar moscas imaginarias y vocalizaciones excesivas

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